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martes, 8 de enero de 2013

Comenzamos el viaje!

De cabeza a la primera semana del año. Hay que comenzar teniendo buenos propósitos y sobre todo intentando cumplirlos. Recién comenzado este nuevo año que tan tenebroso les resulta a algunos, no puedo dejar de recordarme a mí misma, que un año más iniciamos nuestra singladura, navegaremos por días de incertidumbre, otros nos dejaremos llevar por el acompasar de las olas, esperando que el mismo mar nos de la solución, y seguro que otros necesitaremos anclar en algún lugar, simplemente porque la vida nos sonría en ese momento, o porque ya puestos, lo mismo iba a dar pararse que continuar. 
Para todos estos días, no dejemos nunca de saber, que tarde o temprano, la vida nos obligará de nuevo a levar anclas, algunas veces nosotros mismos elegiremos el destino, otras, será la misma vida la que nos lleve, y debemos afrontar todos esos momentos siempre con la misma actitud, que no es otra que la de saber que cuando no puedas con la vida, sonríele, y cuando puedas, también, para que nunca sepa la vida misma cuando tu espíritu se encuentra más débil, y así nunca podrá derrotarte, y al menos, el día que todo te cambie de una manera drástica, sea por el motivo que sea, tus lágrimas no llegarán a empapar tu almohada.
 Y ahora, nada mejor que unos mantras de relajación, para que se sosieguen nuestros espíritus y empecemos a prepararnos para el descanso que nos espera en esta primera noche de vuelta a la normalidad.
No se olviden de que todo es cuestión de actitud, y que hay que ponerse los tacones y salir a pisotear las tristezas, ¡sea el año que sea!
Om Mani Padme Hum!

miércoles, 26 de diciembre de 2012

¡Adiós a un amigo!


Día de Navidad, 25 de Diciembre 2012

Me siento rota, acabo de llegar del cementerio de San Pedro, en un día de Navidad tan soleado y tan precioso como hemos tenido, con un mediodía de sol que invitaba a la vida y al gozo de un día nuevo, y sin embargo, ni siquiera el azul del cielo logró borrar las negras nubes de dolor que se cernían sobre el pueblo. Nos ha dejado una gran persona, alguien que supo luchar hasta el final dando siempre su lado más bueno no sólo a su ahora desolada familia, sino al mundo entero, mi querido amigo Antonio Parra Mata.  
Hace cuatro días escuchaba a Dorian, la canción A cualquier otra parte”, del álbum “El futuro no es de nadie”, en Spotify, donde compartía su música con su inmenso grupo de amigos de su red social  en Facebook.
Desde allí nos comunicaba todas sus actividades, incluyendo el día que comenzó su lucha contra esta puta enfermedad que ya nos ha tocado a muchos, recuerdo que fue este pasado mes de junio, un año justo desde cuando yo misma había pasado por ese amargo trance que es vivir una quimioterapia. Cada mejoría la anunciaba, y todos nos preocupábamos cuando dejaba de poner cosas en su muro, pero nada, a los pocos días nos animaba una vez más con alguna buena noticia. Los que tuvimos la ocasión de compartir con él algunos de su últimos momentos en su querido Pub Lennon, junto a su valerosa mujer, Ana, luciendo con orgullo su pelo corto, en solidaridad con su lucha, y su gran amigo, mejor, hermano, Salva, recordaremos su contagiosa alegría y su eterna sonrisa en su cara, nunca desfalleció, animado y animando hasta el final, ni siquiera renunció a los paseos por las calles de su querido pueblo, saludando contento y feliz a todos los amigos con los que se cruzaba en cuanto podía.
Nunca olvidaré su entusiasmo cuando me enseñó que llevaba colgado al cuello el Buda que le había hecho llegar a través de su hija, incluso colgó una foto en su muro del día que lo hizo, ni la última cerveza que me tomé con él y Salva en el bar debajo del Lennon hace apenas doce días. Me encantó verlo, me hizo sentir vital, como siempre, era un ejemplo a seguir, de fuerza y de voluntad. Tampoco olvidaré su felicidad cuando hizo su viaje a Sudáfrica, para el mundial de fútbol, ni cuando comunicó su boda, ni los momentos gloriosos cuando lo veías mirando un partido de fútbol, allí, en el Lennon, rodeado de todos lo suyos. Compartiendo las fotos  del cumpleaños de su amigo Salva no hace muchos días, todos sus momentos felices y los no tantos compartidos desde el alma y el ánimo de alguien que amaba profundamente la vida como él.
Hoy, 26 de diciembre de 2012, ha sido su entierro, en una iglesia abarrotada de gente, llena de lágrimas y rota por el dolor de los corazones de todos los que le queríamos. Iglesia que he tenido que abandonar para poder respirar y absorber los alegres rayos de sol que un día más nos han regalado, y que parecían querer abrazar el espíritu del gran amigo que nos dejaba, dándole un abrazo de consuelo para transportarlo a ese otro mundo que de buen seguro será más acogedor, donde su alma volverá a renacer libre del dolor de la enfermedad, y desde donde, estoy segura, seguirá iluminando no sólo la barra del Lennon, sino los corazones de todos sus seres queridos y amigos que tuvimos la inmensa suerte de encontrarnos con él en esta vida, hasta el día en que volvamos a encontrarnos con él en otro plano.
Por eso, hoy quiero recordarlo, aún con los ojos nublados por las lágrimas, lanzando sus risotadas, regalando sus eternas sonrisas, planeando viajes, abrazando a sus niñas, admirando y amando a su mujer cada día, ayudando siempre a todo el que podía, apoyando siempre a su fiel amigo y hermano Salva, luchando por su negocio codo con codo, hasta el final.
No dejaré que la negrura de la tristeza nuble tu recuerdo, siempre seguirás vivo Antonio Parra Mata, y la luz de tu bondadoso espíritu continuará no sólo iluminándonos desde el más allá, sino dándole fuerza a tu mujer, a tus hijas, a tus amigos, y a toda tu familia,  para poder seguir en esta vida añorando por siempre tu ausencia.
Un abrazo querido amigo, y que La luz del Divino te acompañe, me despido con un hasta siempre, y desde hoy te imaginaré arropado entre las olas en un bello atardecer de cualquiera de tus amadas playas.




jueves, 20 de diciembre de 2012

El regreso


El rincón donde nací, Barbate. Obra propia
- ¡No me creo que llames desde El Bonillo!...

Esas fueron tus primeras palabras, como si no me conocieras. Pero al fin y al cabo eso era lo que se esperaba de mí. Todo había sido muy extraño, tenía una familia totalmente normal y una vida realmente anodina, y de repente, hace un año, a la muerte de los que creía mis padres, descubro que no sé quien soy.

Esa familia no era la mía, fui adoptada nada más nacer, y nunca tuve ningún hermano. El desconocimiento total de la noticia hasta ahora, que ya había rebasado cinco décadas de una vida, un marido, cinco hijos y tres nietos, me impactó, pero aún más increíble era el hecho de que mi verdadera madre, la biológica, la que nunca conocí ni veré jamás, también fue recogida en adopción.

Supe de ella que era manchega, de la provincia de Albacete, donde estaba enterrada, con el mismo nombre de María, y los apellidos de los que la adoptaron, que le habían prestado su vida. Sus padres, o sea mis verdaderos abuelos, no constaban en los registros de su partida de nacimiento, tan sólo la madre, cuyo nombre, incidentalmente también era María. 
Había sido  relativamente fácil dar con el lugar y el principio de todo, y ya en el pueblo supe de la increíble historia. No era tan solo mi madre la que había sido adoptada, sino también mi abuela, que asimismo fue concebida de madre soltera, y de la que no constaban datos de más familia tampoco.

Así, mi dinastía de antepasados hasta donde podía imaginar, estaba formada por una lista de cuatro generaciones de mujeres llamadas María, todas ellas sin más hijos y sin marido, sin hermanos, ni más familiares, donde coincidían conmigo misma, nacidas en un pequeño pueblo como este, con un nombre que evoca secretos y misterios desde el nacer de los tiempos, Sotuélamos, el pueblo fantasma.

Hoy he paseado por sus vacías calles, y he imaginado entre sus ruinas la algarabía de la vida que un día habitó entre los abandonados hogares de paredes rotas. He querido adivinar de entre cual de aquellos muros nació la primera mujer que era un eslabón de mi cadena. Me hubiera gustado decirle que al fin, aquella pequeña semilla que alumbró un día, había conseguido una familia, y que nunca más aquella semilla seguiría sola.

- ¡Sí, María, te llamo desde el Bonillo! avisa a tus hermanos, papá está aquí conmigo, os esperamos para este fin de semana, iremos a visitar el cementerio.


@Copyright Lola Orcha Soler
2010

martes, 18 de diciembre de 2012

Agradeciendo al Mundo


Hoy amaneció soleado y calentito, la temperatura es de lo más agradable, y el cielo amaneció tan despejado de nubes como mi corazón de preocupaciones.
Comencé mi día con este precioso vídeo de gratitud, para abrir las raíces de mis Chakras, ya que con la preocupación de los últimos días me sentía bastante encogida, no podía respirar por dentro, aunque me entraba aire no parecía llegar a ningún sitio. 
Ya sabéis que insisto mucho en lo de respirar apropiadamente, que es una cosa que tendemos a olvidar por muchos motivos, y más en estos días, donde muchos viven angustiados pensando de que manera van a celebrar la Navidad, y otros angustiados por todo lo contrario, porque no saben que comprar para celebrarla. ¡Irónica esta vida nuestra!

Por eso, lo mejor es tratar de desconectar algunos momentos al día, aunque sean unos simple cinco minutos, y escuchar nuestro sonido interior mientras que realizamos profundas respiraciones que oxigenen bien nuestros cerebros y rieguen bien el corazón, no tenemos ni tan siquiera que buscar ningún lugar especial, simplemente cerrando los ojos cinco minutos sin que nadie te interrumpa, y concentrarte interiormente con tus Chakras del estómago y de la garganta, mientras que aspiras el aire reparador que te traerá armonía a todos tus sentidos.

Por eso he querido compartir este pequeño vídeo de cinco minutos, para que les ayude a poder seguir con la lucha del día a día, en el que todos pretendemos vivirlo feliz y en armonía, pero que muchas veces se ve interrumpido por muchas cosas ajenas a nuestra voluntad.
No dejéis de leer todas y cada una de las palabras escritas, mientras escucháis la música y miráis las imágenes, transportaros al significado de cada una de las palabras escritas, porque este es mi mensaje de gratitud para todos y cada uno de los que me habéis escrito o llamado, y también para todos aquellos que aún pensando en mí no lo hicieron, por orgullo o por rencor, no lo sé, pero a ellos también mi eterna gratitud, sin ellos no sabría apreciar el verdadero valor de lo que es sentirse querida por tanta gente.
Ahora, no son sólo seis meses más hasta la próxima visita, ahora sé que es toda una vida la que se despliega ante mí, porque como dice mi doctor, nadie sabe nunca cuando le llegará la hora, ni el más sano de los mortales, así que a vivir y a agradecer a la vida para siempre todo que a diario me da, bueno y malo, de todo sacaré partido, y aquí les dejo, con este pequeño tributo de agradecimiento  y de lealtad, y déjenme decirles que este año celebraré mi particular navidad, arropada con el cariño y el amor de todos aquellos que me regalan por siempre su amistad.
Un abrazo Mundo, Mepocamusic, Mujeres Llenas de Vida a partir de los 45, Barbate La Octava Maravilla, La Galería Café Bar, en Barbate, El Candil, de San Pedro Alcántara, Doris Aguilar, y tantos otros que necesitaría una nueva página para meterlos a todos, ¡Gracias por estar siempre ahí! 
¡Y no se olviden, zapatos de tacones y a la calle a pisotear las tristezas!
Om Mani Padme Hum!

miércoles, 12 de diciembre de 2012

Recordando a Canelo, el perro de Cádiz


Hace tres días se cumplieron 10 años del fallecimiento de Canelo, el perro que espero durante doce años en la puerta de un hospital de Cádiz a su dueño fallecido; dejó este mundo bajo las ruedas impías de un conductor que ni siquiera paró a socorrerlo.
Los periódicos escribieron sobre él: “la vida de Canelo se escurrió por la estela dibujada con su lealtad, pero nos dejó lo único que nos podía dejar; un inolvidable mensaje de amor”.
El paso del tiempo no ha borrado su huella, grabada en una placa, obra de la escultora Presentación Navarro, en la pared de la calle adyacente al hospital Puerta del Mar, más conocido como “la residencia”, para la mayoría de los gaditanos, en cuya puerta de entrada estaban los cartones que componían su refugio, en el que se le ve en inconfundible postura de echado, obviamente a la espera de su amo. Su infortunio permanece unido a la memoria de aquellos que lo amaron, quienes al pie de la placa estamparon esta leyenda:
"A Canelo, que durante 12 años esperó a las puertas del hospital a su amo fallecido. El pueblo de Cádiz como homenaje a su fidelidad. -Mayo de 2003".

Corrían los años 90 cuando arrancó la historia de Canelo, nombre que le dieron el personal del hospital que lo atendía a diario, durante su larga espera, y que no era otro que el color de su pelaje, un color canela que paseó por todos los rincones y calles de su Cádiz, el lugar donde nació, acompañado siempre de su dueño, un mendigo vagabundo y conocido del pueblo. Unas veces jugando con su propia sombra, y otras meditativo y silencioso, contemplando los bellos atardeceres desde el paseo marítimo de la renombrada ciudad fenicia. Siempre arropado por la segura sombra del pobre hombre, quien seguramente encontraba en el animal un alivio para esa horrenda soledad que debe de ser el verse perdido y abandonado por la vida en las inhóspitas calles en los largos meses de invierno de cualquier ciudad del mundo, por muy bella que esta sea en verano.
Era Canelo, quien cada semana, le acompañaba hasta la puerta misma del hospital, donde tenía que someterse a una diálisis que le limpiara el veneno de sus riñones, que le otorgaban una salud quebrada y con pocas miras de mejorarse, allí le decía -¡espérame aquí compañero!, y allí permanecía el animal hasta su salida, su mirada siempre atenta a todos los que entraban y salían por aquellas enormes puertas acristaladas, hasta que la visión de su amo, renovada su sangre y su energía para otra semana, le traía los pocos momentos de alegría que de seguro compartían juntos.
Pero un día su dueño no apareció, y Canelo se quedó allí, sin saber que ocurría en las entrañas de la enorme mole del hospital que parecía habérselo tragado. La salud del hombre se había resquebrajado por completo, y se había quedado ingresado, y fueron varios días hasta que consiguió que las enfermeras y personal del hospital accedieran a mirar si su querido perro seguía allí. El caso es que nadie había conseguido alejar al pobre y paciente animal apenas unos pocos metros del lugar, él sabía que su dueño estaba allí y de allí nunca más se movería.
Pasaron los días, las semanas, los meses, la vida de aquél hombre se extinguió entre aquellas paredes, y el animal, ignorante de su destino seguía fielmente esperando el regreso de su amigo.
Pronto, la gente del lugar, taxistas, pacientes, enfermeros, médicos, todos comprendieron que la soledad de aquel perro era producto de su lealtad y fidelidad a su único amigo conocido, un mendigo, y entre todos comenzaron a cuidarlo con respeto y mucho amor.
Su historia saltó al mundo, y hasta la BBC le dedicó un precioso documental, su vida se cantó en carnavales, y hasta desde la misma América le enviaron una caseta de perro para que viviese mejor cobijado del frío marítimo gaditano durante los inviernos, caseta que no pudo ser colocada ante la negativa del ayuntamiento, pero que no impidió, que aún siendo un “sin techo”, como su amo, estuviese arropado siempre por el inmenso amor que le regaló el pueblo entero de Cádiz y muchos de sus visitantes, quienes siempre respetaron su deseo de no pertenecer a nadie, ya que a pesar de todos los intentos para darle un hogar, él siempre regresaba a aquella puerta del hospital donde vivió los últimos doce años de su vida.
Cuando la perrera municipal se lo llevó, ante la denuncia de un insensible vecino que no estaba de acuerdo con su presencia en los alrededores del hospital, el pueblo entero se echó a la calle, apoyado por AGADEN (Asociación Gaditana para la Defensa de la Vida y el Estudio de la naturaleza), y consiguió ponerlo de nuevo en libertad, esta vez con todos sus papeles en regla, incluyendo vacunas y chapa, y así se convirtió en el perro de todos los gaditanos, que hicieron que su soledad se convirtiera en un himno para la fidelidad y el amor que sólo un perro puede entregar.
Así que desde aquí, mi recuerdo más sincero a la memoria de Canelo, y les dejo este vídeo en el que se puede ver al noble animal paseando por las calles gaditanas como homenaje a su memoria.


“La muerte es algo que no debemos temer porque, mientras somos, la muerte no es y cuando la muerte es, nosotros no somos”

Del filósofo Epicuro

domingo, 28 de octubre de 2012

Una hora hacia atrás

¿Hoy vivimos una hora más?

Una hora hacia atrás

Esta madrugada, justamente a las tres, todos los relojes en este azotado país dieron un paso atrás. Como por arte de magia, volvió a dar las 2 de la madrugada. Yo escuchaba la radio, donde se anunciaba que esta noche, el programa, un magnífico programa por cierto, “La rosa de los vientos” en Onda Cero, duraría una hora más. A mí me pareció genial la idea, ya que en verdad estaba muy distraída mientras escribía unas páginas más de mi libro, cuando de repente dieron las tres. 
Las noticias invadieron las ondas de radio, y la primera fue, claro que sí, la del cambio de hora. Alguien dijo que esto causaba stress en niños y personas mayores, ya que el día se les hacía mas largo y les costaba más habituarse a recuperar esa hora perdida y este dato se me quedó prendido en algún lugar de mi cabeza.
Una hora perdida, pero según el gobierno, es una hora ganada, ya que esta hora “ahorrará” mucho dinero en gasto eléctrico, y repercutirá también en el ámbito laboral, lo cual ya le da una cierta importancia a esa hora.
Pero, eso es para el gobierno, ¿y para el resto de nosotros? dicho así quizás no tiene mucha importancia, otra hora más que muchos pasarán durmiendo, otros, esparcidos por bares y discotecas bebiendo y bailando, los trabajadores nocturnos, esos que nos limpian calles, nos hacen el pan, nos escriben los periódicos, nos atienden en los hospitales y en farmacias, taxistas, gasolineras, para ellos, esta noche será mucho más larga.  

Una hora da para mucho, más aún si la convertimos en minutos, ya son sesenta minutos, y sí la hacemos segundos, serán tres mil seiscientos segundos, muchos segundos para pensar para esos casi seis millones parados que no sabemos ya que pensar, pues muchos ya hemos llegado al punto de no retorno. Muchos segundos para pensar para la pobre familia que espera al lunes para que lo arrojen fuera de su casa, y muchos segundos para pensar para esos pobres inmigrantes llegados desde remotas aldeas africanas  hasta nuestras costas y que consiguieron sobrevivir, muchos otros no tuvieron tanta suerte.
Una hora al fin, que puede ser observada desde mil puntos de vista, y que en esta noche me gustaría mirar como una hora más de esperanza.

Quizás en esta hora se reúnan en algún lugar del planeta esos señores que se la pasan el día calificándonos a los españoles y a nuestro estado económico, y sencillamente se den cuenta de que son los mismos que nos metieron en este pozo sin fondo que se ha convertido nuestra maltrecha economía, quienes tienen que sacarnos de ella, y que sus predicciones no hacen más que asustarnos a los que no entendemos tanto de macroeconomías, ni de primas, ni de bonos, y que sencillamente, lo único que queremos es que esa hora que nos han “regalado” por arte de birlibirloque, sean muchos segundos, y muchos minutos de alegría, y no de penas y lamentos.

Señores del BCE, del Moody´s, del FEEF, del MEDE, y del FMI,  ustedes, para muchísimos españoles no son más que horribles siglas que nos asustan, pero también sabemos que ahora mismo, y dicho en español, son ustedes los que tienen al toro por los cuernos.

Creo que ya saben, y si no ya se lo digo yo, que detrás de toda esa amalgama de problemas financieros que arrastran la banca española o gran parte de ella, de los problemas del gobierno para mantener la estabilidad política, estamos las personas, que somos los verdaderos perdedores de toda la sarta de errores disparatados que han cometido nuestros gobernantes en estos 30 años de democracia de nuestra joven nación. 
Personas, muchas de ellas, que fueron incitadas al gasto y al consumo desaforado por esos mismos bancos que ahora les arrebata la vida, sin un mínimo de compasión.
Por eso, desde aquí les pido, en esta hora que nos han regalado los relojes a los españoles, que nos rescaten sí, pero no rescaten a los bancos, sino a los 5.778.100 parados que no entendemos de siglas, pero si sabemos que tenemos que ponerle un plato de comida mañana a nuestras familias.
Se lo pide una parada más a punto del desahucio, muchas gracias por la comprensión.


miércoles, 24 de octubre de 2012

El mundo cambia de repente!

Sigue siendo una solitaria madrugada más, de las muchas que paso y he pasado detrás de esta pantalla, pero hay algo que ha cambiado, y es simplemente mi actitud hacia esas madrugadas. Escucho la lluvia caer mansamente sobre los tejados del aparcamiento que hay justo debajo de mi balcón, mantengo la puerta abierta, y puedo ver el brillo de las gotas de agua que, extrañamente compactas, abrazan amorosamente a la tierra. Aún no hace ese frío de otoño que te obliga a cerrar puertas y balcones, y el aroma de la noche me transporta a viejos olores mezclados con recuerdos de mi infancia. 
Atardeciendo desde la terraza superior de mi casa
Si tuviese que ponerle una nota al día de hoy no puedo por menos que darle un fabuloso diez, aunque no he hecho grandes cosas, simplemente, por la tarde, fui a una reunión escolar, en el instituto de mi hija, pero esta vez fui con mi amiga Mercedes, y pude quedarme hasta el final. Conocer a la tutora de nuestras hijas, pues la suya también va a la misma clase que la mía, que es a la vez la profe, como dicen ellas, de matemáticas, y descubrir que tenemos muy buenos docentes en este país, que realmente se preocupan de la educación de nuestros hijos. El director, y a la vez profesor en el centro, me ha atendido amablemente cuando le he sugerido una idea para el centro, o más bien para los estudiantes, y no puedo por menos que agradecerle desde aquí su disposición a iniciar nuevas ideas, y ya hemos concertado una cita para la próxima semana para hablar del proyecto. 
También me he presentado para el Consejo escolar, y me han nombrado delegada de tutoría, bueno, más bien he postulado yo voluntariamente y todas las demás madres, y un solo padre, me han aceptado. 
Creo que hoy, ha sido diferente porque por fin empiezo a tomar conciencia de que la vida sigue, y que no debemos estar esperando siempre a que suceda algo, ni bueno, ni malo, simplemente hay que seguir el sendero marcado por nosotros mismos, o por nuestras circunstancias, ya que muchas veces estas no se pueden cambiar por más que uno lo intente, y para evitar el conflicto, nada mejor que encararlas con mucha fe, y sobre todo con una actitud positiva, recogiendo lo poco o mucho que esta nos deje de experiencia, pues les puedo asegurar que tarde o temprano, sacaremos una enseñanza de cualquier acontecimiento, bueno o malo que hayamos pasado. 
Y con estos pensamientos de haberme realizado en el día de hoy como persona y con el corazón lleno de alegría y felicidad por este hecho, les digo buenas madrugadas amigos, y que tengan un buen despertar, ¡yo me voy a escuchar la lluvia desde la cama!
Om Mani Padme Hum!

lunes, 22 de octubre de 2012

Y sin embargo...amigos!

La soledad se disipa cuando estás junto al mar.
Una playa de la India

Y sin embargo amigo…
Hoy, domingo me puse a limpiar el trastero de viejas revistas, bueno, en realidad una colección del País Semanal, que acumulé cuando todavía podía comprar el periódico, ahora, aunque pueda leerlo en Internet, ya no es lo mismo, no se huele la tinta fresca a través de la pantalla.
Me tropiezo con un fabuloso artículo escrito por Juan Cruz, “Y sin embargo amigo…” es del pasado 15 de marzo de 2009. No es muy actual el artículo en sí, pero sí el tema, los amigos, eso siempre está de moda en todos los tiempos, y más estos días.

¡Ah! Los amigos. En los casi 17 años que llevo residiendo en esta parte del mundo, por elección propia, ya que después de tantísimos años de estancia en el extranjero, necesitaba un lugar más cosmopolita para vivir que mi pueblo gaditano, puedo y debo decir que tengo muchísimos, a mí eso de que conocidos muchos y amigos pocos, nunca me ha cuadrado mucho, pues el nivel de amistad va variando con la vida, y por las circunstancias, queramos o no.

En todos estos años de nueva convivencia con mis paisanos españoles he pasado por muchos niveles de amistad, creo que por casi todos, condicionado siempre por el ambiente, las zonas donde he vivido, los amores que me acompañaron o el nivel de trabajo que he tenido.
Tengo amigos que conservo desde que llegué, otros casi desde que nací, y muchos otros con los que perdí el contacto pero sé que están bien y que siguen ahí, y por supuesto, cientos de amigos que conocí en mí deambular por el mundo, que comprenden muchísimas nacionalidades, a los que gracias al fantástico invento de las redes sociales sigo la pista en muchos rincones del planeta.

No es fácil vivir en la Costa del Sol, donde todo lo que pasa está en el ojo público la mayor parte del tiempo, quizás sea por eso por lo que muchos de sus habitantes tratan la amistad más como una moneda al uso. Todo depende de a quien conoces y en el círculo donde te mueves. Así será considerado el nivel de amistad que puedas llegar a tener con nadie. Huelga decir que siempre hay excepciones, pero aún así, esta bendita crisis que nos ha tocado vivir acaba con muchas de las buenas intenciones de muchos amigos.

Mi personalidad es bastante ruidosa, o estoy totalmente desaparecida una larga temporada, perdida en uno mis numerosos relatos, o simplemente pintando o leyendo en una faceta contemplativa. Y de repente, aparezco por todos los saraos, totalmente exuberante de felicidad y con tres mil proyectos nuevos que estoy deseando contar.
Nunca tuve un término medio, y reconozco que siempre he sido un poco apabullante, rayando en lo petulante a veces, pero es que me he pasado una gran parte de mi vida viviendo en recónditos lugares perdidos allá por los mares del Sur, también en el Asia más profunda, pasando por las cálidas tierras cubanas allá en el Caribe, y claro, eso marca, amén de que desde mi llegada pocos viajes y cosas fantásticas me han pasado, exceptuando el nacimiento de mi hija hace ya catorce años, así que quizás, lo reconozco, soy bastante reiterativa con el tema de mis viajes.

Pero claro, vuelvo al tema de las circunstancias, la amistad y la crisis, esa maldita crisis que tanto desgasta, ya no sólo porque nos invaden a diario desde todos los rincones con palabras como rescate, prima de riesgo, deuda, desahucios, manifestación, huelgas, sino por que es tanta la cercanía de las imágenes de los problemas de nuestro achuchado país, que ya somos muchos los que vemos, demasiado a menudo, a muchos amigos siendo arrojados a la calle desde sus propias casas.
Nos sorprendemos, porque claro, a ver como le dices a un amigo de toda la vida, o de unos años, que quizás está en tu misma situación, que estás a punto del desahucio, que no tienes para comer, o para comprarle unos zapatos a tus hijos o libros, para pagar la luz, el agua, que comes gracias a los comedores sociales y a organizaciones de ayuda, y que sobrevives básicamente gracias a la ayuda de los tres o cuatro incondicionales amigos que siguen estando a tu lado a pesar de todo, unos porque pueden y otros porque con gran esfuerzo logran meterte en sus también maltrechas economías.
Antes, los amigos nos llamábamos para casi cualquier cosa, para organizar una fiesta, una barbacoa, una reunión para hablar sobre nimiedades, comentar algún libro, y de pronto, todo eso se desvanece. Según van desapareciendo las actividades sociales de tu agenda, van desapareciendo los amigos con ellas, luego, te quedas sin teléfono fijo, y el móvil una excusa perfecta, demasiado caro para que te llamen, todo el mundo está afectado, y cuando vienes a darte cuenta, estás en el borde del precipicio y no hay nadie a tu alrededor a quien contarle nada, ni siquiera te queda el consuelo de Internet, no hay línea, ni wifi.

Y aquí es donde entra en juego la amistad, no podemos ni debemos olvidarnos de todos aquellos que por circunstancias se han alejado de nuestras vidas, no sabemos realmente lo que ocurre detrás de cada puerta de los hogares de muchos amigos, pero de una cosa sí podemos estar seguros, cuando te encuentres a uno de ellos en la cola del paro, o en la puerta de los comedores sociales, no lo ignores, aunque sepas que él pretende no haberte visto, seguro que está esperando esa mano amiga que se apoye en su hombro y al menos le diga:
- ¿Qué pasó amigo?, ¡aquí estoy contigo!

Así que ya saben, por todo esto, yo seguiré siendo reiterativa con el tema de mis viajes, de mis libros, mis cuadros, mi cocina, mi yoga, mi meditación, mis chistes, y desde aquí, vaya por delante mi más sincero agradecimiento a ¡Todos! mis numerosos amigos, y a todos mis conocidos, que sin embargo, no dejan de ser también amigos.